Fish

miércoles, 29 de febrero de 2012

Vamos a cazar un oso

Autores: Michael Rosen/Helen Oxenbury
Editorial: Ekaré


¡Vamos a cazar un oso! es una aventura familiar de valentía juguetona, ruidos evocadores y sustos de risa tonta.

El texto
Basado en una antigua canción de campamento (en su versión inglesa), ¡Vamos a cazar un oso! cuenta la historia de una familia (un padre -¡qué bien!- con cuatro niños y un perro) que se propone una mañana salir de aventura y cazar un oso. Van con un espíritu decidido ("Vamos a cazar un oso"), confiado (un oso grande y peligroso), y valiente ("Aquí no hay ningún miedoso").

Por el camino, se encuentran con todo tipo de obstáculos, descubriendo en cada ocasión que por encima no pueden pasar, que por debajo tampoco pueden pasar y que no les queda más remedio que atraversarlo. La suerte que tienen es que todas las cosas que tienen que atravesar hacen unos ruidos absolutamente estupendos. Estos obstáculos incluyen un campo de largos pastos verdes (suish, suash), un río profundo y frío (glo glo glorogló), un terreno de barro espeso y pegajoso (plochi plochi plochi plop), un bosque verde y oscuro (túpiti túpiti túpiti tip), una tormenta de viento y nieve (¡Suuu! ¡Uuuu! ¡Fuuu! ¡Uuuu! ¡Juuu! ¡Uuuu!) y por último una cueva estrecha y tenebrosa (tiqui tiqui tiqui tac).

Lo que les espera en la cueva es lo último que se esperaban: ¡un oso de verdad! Se dan todos la vuelta y salen corriendo, rehaciendo el camino de vuelta por todos los obstáculos en orden inverso, con todos esos magníficos sonidos otra vez, pero mucho más rápido y con el oso pisándoles los talones, de vuelta a su casa y directos a la cama, a esconderse bajo de la colcha.

Las ilustraciones
Las ilustraciones a lápiz y acuarela de Helen Oxenbury, alternando escenas en color y en blanco y negro, vivifican a esta familia de papel, con una representación perfecta de esa típica combinación de emoción y cansancio satisfecho que suelen mostrar los niños en el transcurso de las aventuras al aire libre.

¡Vamos a cazar un oso! tiene escenas de movimiento estupendas:
Glo glo glorogló
 

¡Uyuyuyuy! ¡La puerta quedó abierta!


Y escenas igual de magníficas de la familia descansando entre obstáculo y obstáculo.


Mira las  expresiones de sus caras al entrar en la cueva.



Tiqui tiqui tiqui tac

 
Y cuando llegan al dormitorio. ¡Aaaah!



 
La última escena,  con el oso regresando solo a casa, con más pinta de necesitar un amigo que un bocado.




Lectura en voz alta
¡Vamos a cazar un oso! está escrito para ser recitado o cantado en voz alta. Es perfecto tanto para leer de uno a uno como para leer en grupo.


¡Vamos a cazar un oso! contiene todos los elementos perfectos para leérselo a niños de bebés en adelante: repetición (tanto en palabras como en ritmos), multitud de sonidos interesantes y un repentino cambio de tiempo que rompe la tensión e introduce un estupendo efecto cómico que consigue arrancar carcajadas cada vez que se lee, antes de que todo vuelve a calmarse justo al final. Y además, la oportunidad -casi casi la compulsión- para que el niño participe, con su voz, su cuerpo o ambas cosas.

 

CUENTO "VAMOS A CAZAR UN OSO" EN VERSIÓN ORIGINAL

Y aquí, el propio autor contándolo con generosidad de gestos


 


¿Os recuerda una canción?

Voy en busca de un león (bis)
cogeré el más grande (bis)
no tengo miedo (bis)
¡mira cuántas flores! (bis)
lindo día (bis)
¡Ajá!, ¡Un árbol! 
Un alto, alto, alto árbol. 
No puedo pasar sobre él. 
No puedo pasar bajo él. 
No puedo rodearlo
tendré que treparlo
(ruidos)

Idem con:
¡Ajá! un bosque...
 ¡Ajá!, Un puente... 
¡Ajá!, Un charco...
 ¡Ajá!, una cueva...

Toco algo blandito, 
toco algo suavecito, 
¿qué será?, ¿qué será? 
¡Es el león! 
Por la cueva, 
por el charco, 
por el puente, 
por el bosque, 
 por el árbol. 
Me meto en mi casita, 
debajo de mi camita.



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